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Los estudios arrojan que un gran número de iniciados de "La Regla de
Osha" desconocen el origen de sus práctica, ignoran que se originó
en el continente africano, constituido por 57 países.
Nuestras prácticas nos llegan específicamente de uno solo de esos
países, Nigeria, ubicada en el este continental, en la llamada
"Costa de
los Esclavos".
Cuando los blancos
llegaron a Nigeria, se quedaron asombrados. Los negros tenían sistemas
judiciales, económicos, monetarios y educativos, jerarquías
gubernamentales, y ciudades y reinados muy bien establecidos, similares a
los de los griegos antiguos. En
África se extraían y fundían los metales de la tierra antes que en
Europa.
Leo Frobenius, uno de los
primeros antropólogos y sociólogos alemanes, y una de las mentes
europeas más destacadas de sus tiempos, dijo al llegar a Nigeria: “...no
tengo que buscar la Atlántida perdida porque ya la encontré.”
Frobenius murió opinando que Nigeria era parte de la Atlántida
perdida, y que los habitantes del continente perdido se habían
establecido allí. Fue en África
donde Frobenius vio por primera vez las esculturas de bronce de Ifé y
creyó que eran obra de los habitantes de la Atlántida.
En esta región existen en la actualidad los bronces de Benin, los
bronces más famosos del mundo.
Benin es una república
situada en el golfo de Guinea, en el oeste africano, cuyo territorio forma
una franja de orientación longitudinal limitada al norte por Níger; al
sur por el océano Atlántico, al oeste por Togo y Burkina Faso, y al este
con Nigeria. Fue la capital del reino de Dahomey, que gozó de gran
prosperidad entre los siglos 17 y 19. Está rodeada por una muralla de 10
Km que circunvala la ciudad, y actualmente es capital del departamento de
Zou.
Cuando hablamos de los
bronces de Benin nos referimos a las estatuas de bronce que fueron
fundidas en cera. Los nativos hacían las estatuas en cera y las vaciaban
en bronce. ¿Cómo lo hacían? No
se sabe. El secreto está
perdido. El método de fundición se llama “el método de la cera
perdida.” Con este método hacían ánforas de líneas sencillas para
adentrarse en formas complicadas con una decoración llena de simbolismo
en el ritual al que estaban destinados. Su uso ritual se limitaba a servir
de contenedores y recipientes a la comida y las bebidas fermentadas
utilizadas en la ceremonia.
África no sólo extraía
y fundía los metales, sino que conocía también los valores
minerales y tenía un contacto directo con el mundo vegetal del cual extraían
todas sus medicinas. Aun hoy,
nadie puede graduarse de médico allí si no estudia medicina tradicional.
El médico se tiene que graduar de herbólogo antes de recibir el
titulo de médico porque la medicina viene de los vegetales y los
minerales.
En esta región habitan
ciento treinta y dos millones de seres humanos y todos, de una u otra
forma, practican este modo de vida. ¿Por qué lo practican? Porque al no
ser religión, sino modo de vida y visión de mundo, se convierte en
cultura y tradición.
No es religión.
No es secular. No tienen que asistir a un edificio a practicarla.
No hay un sacerdocio de tipo católico, judío, o islámico.
No hay un sacerdote, un cura, o un rabino.
La practican en sus casas, como la practicamos nosotros. Las casas
en las que se practica son casas-templos, como las
nuestras, y en ellas se hace la práctica.
Los nigerianos no llegaron
a América en el siglo XV, los que llegaron en esa fecha fueron los bantúes.
La santería no comienza en el siglo antepasado, ni comienza hace
quinientos años en Cuba. Comienza después de la abolición de la esclavitud. La
santería no existió hasta después de la abolición de la esclavitud
porque era imposible que existiera al no haber libertad de culto mientras
los negros vivían en cautiverio.
La esclavitud fue abolida
en Cuba entre 1880 y 1886, momento, a partir del cual comenzó la práctica
de la santería que, en Cuba, tiene poco más de 120 años de existencia.
120 años sociales no
pueden considerarse mucho tiempo, por eso es que la práctica en Cuba es
tan fresca y tenemos tanta remembranza, porque si fueran quinientos años,
como algunos dicen, ya no nos acordaríamos de nada. No tuviéramos estos
nombres. La santería es joven. Aunque el concepto de la santería existe
desde los 1700, cuando los Yorubas llegaron a Cuba, y continuaron llegando
hasta mediados de los 1800.
Los Congos sí llegaron en
el siglo 15. Ellos llegaron al principio. Un 75% de la migración negra
que llegó a América fue Conga. Eso sucedió porque Portugal fue quien
descubrió a África, pero a África del Sur, no del Norte.
Descubrieron el río Congo y allí empezaron a extraer recursos.
Los que hablan de quinientos años de religión están
completamente errados y confundidos.
Los pueblos Bantúes, que
ocupan la mayor parte del continente africano, pertenecen a diversas
tribus, y los más numerosos son los Zulúes, Swazis, Tongas, Bagandas,
Sutos y Kikuyus. En total suman unos 50 millones de individuos.
La procedencia Bantú viene desde el sur del Sahara, norte de África
y va bajando hacia África Central y se establece en el Congo, en Zaire,
en Angola.
En el Neolítico,
sobrevino una desecación del Sahara que propició las migraciones de los
protobantúes. Atravesaron el territorio pigmeo desde la región situada
entre el Níger y el Ubangui. Se asentaron en la zona del bajo Congo, al
Sur de la gran selva y acabaron por desplazar a los aborígenes de la zona
-dedicados a la caza y a la recolección de frutos-
debido a su superioridad técnica, pues el empleo del hierro les
facilitaba la agricultura en la sabana.
El siguiente movimiento
migratorio tuvo lugar en nuestra era. Descendieron hacia los confines
meridionales de África, desde la región de los grandes lagos y de Shaba
y desplazaron a los Hotentotes. Los
grupos Shona (Karanga, Moiré, Rozwi) ocuparon la meseta de Zimbabwe y en
el siglo 15 consolidaron el Imperio de Monomotapa.
La llegada de los
portugueses originó la decadencia del imperio. Los Ngoni y los Sotho
estaban, aparentemente, al Sur del río Zambeze en los primeros siglos de
la era cristiana. Durante el siglo 17, los Tswana y los Sotho se
instalaron en el Veld (zona montañosa de Sudáfrica que se corresponde
hoy con el territorio de Lesotho) que les protegía de los Ngoni por los
montes Drakensberg, y donde formaron varios estados.
Concluyendo el siglo 18,
surgieron los estados Pedi, Ngwaketé, Kurutsh y Tihaping. Los Kalahari
limitaron su expansión al Oeste y los Sotho, ante la presión de los
guerreros de Chaka, se replegaron a su territorio actual (Basutolandia) en
1820. Las guerras zulúes, entre 1820 y 1830, demuestran que estos pueblos
habían tenido un alto crecimiento demográfico (una teoría
responsabiliza de esto a la introducción del maíz por parte de los
portugueses), lo que produjo su expansión hacia el Norte.
En el Sur, los Xosa se
mezclaron con los Khoisan y consiguieron detener la ocupación europea.
Los Tsonga, instalados en la costa de Mozambique, se dedicaron al comercio
con los portugueses. Los Ngonis, derrotados también por Chaka en 1821,
junto con los Matabelé, rechazados por los Bóers (colonos holandeses) en
1837, se desplazaron hacia el Norte, saquearon la meseta de Zimbabwe y
masacraron o esclavizaron a los Malawi (Nyanjas, Cewas, Tumbukakas) que,
desde siglos atrás, ocupaban los alrededores del lago Nyassa.
A finales del siglo 19, los comerciantes de esclavos en el Zambeze
y el dominio británico en el África austral acabaron con estas mezclas
de pueblos.
España nunca fue a África
a buscar esclavos. Todo lo compraban en Portugal. Esa es la razón por la
cual tenemos más congoleses que de otros lugares.
El mundo de la época se había dividido entre las dos potencias más
importantes del momento, España y Portugal. Se habían cerrado las rutas
terrestres hacia la India por las guerras de los siglos 14 y 15 y los dos
reinados, el de España y el de Portugal, para ese tiempo, eran regidos
por la misma familia, el mismo escudo. Las coronas reinantes de España y
Portugal pertenecían a la misma línea sanguínea.
Cristóbal Colón era un
judío comerciante. El famoso
cuento de la Reina Isabel y la venta
de las prendas no fue más que eso, un cuento. La Reina le encarga
a Cristóbal Colón, como comerciante judío al fin, que encuentre nuevas
rutas hacia la India. Pero en
Portugal pasa lo mismo, le encargan lo mismo a otro señor llamado
Fernando Magallanes. Uno va hacia el Este y el otro hacia el Oeste. Los
portugueses chocan con el continente africano y los españoles con América.
Tanto Cristóbal Colón
como Fernando Magallanes creyeron haber llegado a la India.
Cristóbal Colón muere sin saber que no había llegado allí.
Nunca supo que había descubierto otro continente. Esa es la razón por la
que los aborígenes de América recibieron el nombre de indios a pesar de
que proceden de diferentes culturas, costumbres, y tradiciones.
Magallanes llegó a África,
a la Isla de Santo Tomás, y
entró en el Río Congo, en el reinado más grande del Congo y vio un
comercio al que ellos podían traer piedras preciosas de Europa que habían
extraído de la India. Debemos
recordar que en Europa no hay minerales ni tampoco había especies en esa
época. Los minerales y las especies venían de la India. Los europeos
comienzan entonces a intercambiar todo esto con los reinados africanos.
España no era un país
como es hoy en día. En el
siglo 15 estaba también dividida en varios reinados (Sevilla, Castilla,
Aragón) y había sufrido cientos de años de control por parte de los
moros.
Cristóbal Colón regresa
a la corona con veintiún indios aborígenes de América, y Magallanes
regresa desde África. Magallanes
encuentra hombres fuertes, reinados grandes y Colón trae hombres que
mueren tan pronto llegan a Europa. A
unos les dio catarro, a otros pulmonía, a otros varicela y a otros lepra.
Todos los indígenas murieron porque Cuba y el medio ambiente americano no
estaba contaminado, era un medio natural. Al llegar a Europa, no soportan
la contaminación y mueren.
Es así como las coronas
de España y Portugal se ponen de acuerdo y deciden traer negros africanos
a América y comienzan un comercio triangular entre África, Portugal y América.
Los españoles traían sus esclavos para sus colonias pero se los
compraban a Portugal.
El comercio comenzó así
a la inversa desde el punto de vista de los esclavos: África- Europa-América.
Y a la inversa, América-Europa-África, desde el punto de vista de los
productos naturales: oro, plata, y frutos menores de América.
Así se introdujo la naranja y el plátano en Europa.
Ese tráfico triangular
duró 368 años de continua extracción de material humano, el robo demográfico
más grande de la historia. Se calcula, en un cálculo bastante moderado,
que fueron 100 millones de negros los que fueron extraídos de África,
cifra enorme para los siglos 15, 16 y 17.
Esta extracción de 100 millones de seres humanos del continente
africano, en edades de siete
a veintisiete años, conlleva a que África tenga 350 años de atraso que
los africanos sufren en este momento.
Fue el robo más grande de la historia humana.
¿Cuántos africanos se
perdieron en la trayectoria? La
travesía a través del Atlántico duraba tres meses.
La alimentación era precaria, el hacinamiento infrahumano. Las
mujeres preñadas eran lanzadas a los tiburones porque no podían
producir. Se les consideraba animales. Se les miraba la dentadura. A los
hombres se les media el pene, se observaba si eran viriles, porque debían
servir como reproductores. Se
calcula que alrededor del 50% de los que fueron transportados murieron en
la travesía. Se estima que 50 millones murieron en los barcos, en los
puertos de embarque o en los puertos de arribo; ¡ocho veces más que el número
de judíos asesinados por el nazismo!
La trata negrera duró
hasta 1820, cuando Inglaterra comienza a promover la abolición, por
intereses económicos, no humanitarios.
Inglaterra había extraído de sus colonias suficiente dinero, oro,
plata y productos para producir la Revolución Industrial.
Pero no se podía garantizar la Revolución Industrial si los
negros continuaban siendo sacados de África, porque la materia prima no
estaba en América, sino en África.
Entonces Inglaterra toma la posición del policía de los mares y
es la que comienza a fomentar la abolición de la esclavitud.
Fue una razón netamente económica: el respaldo de la Revolución
Industrial de principios del siglo 19. |