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Diccionario Botánico de Osaín                           

 

ORDEN JERÁRQUICO DE LAS DEIDADES QUE HABLAN EN UN ODU 

Posiciones pasivas y activas de las deidades que hablan en el Odu y la interpretación del refrán más significativo de cada Odu. 

Instrucciones  

( O )-Opira,  1-Okana2-Oyekú3-Ogundá4-Irosun5-Oshé, 6-Obara  7-Odí  8-Eyeunle9-Osá, 10-Ofún 11-Ojuani 12-Oturopón, 13-Iká,  14-Iwori,  15-Otura, 16-Irete. 

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OKANA: 

Refrán: “Por uno empieza y por ese mismo se termina”  

Lo cual quiere decir que él mismo que lo empezó es el que lo va a terminar, lo va a  destruir. 

En primera posición. 

Como fuerza activa, habla la deidad Eleguá y como fuerza pasiva, la deidad Oyá

En segunda posición. 

Como fuerza activa, habla la deidad Shangó y como fuerza pasiva, la deidad Oshún

En tercera posición. 

Como fuerza activa, habla la deidad Agayú y como fuerza pasiva, la deidad Yemayá: 

En cuarta posición. 

Como fuerza activa, habla la deidad Oggún y como fuerza pasiva, la deidad Oba: 

En quinta posición. 

Como fuerza activa, habla la deidad Olokun y como fuerza pasiva, la deidad Olosá:  Retorno

EYIOKO  

Refrán: “Flecha entre hermanos” 

Eyioko habla de un conflicto de tipo religioso o familiar o ambos inclusive. La herencia que dejan los mayores a los menores. Hay algo  de por medio por lo cual hay que luchar. Habla la muerte. Posesión de algo, que deja atrás la muerte. Eventos fuera de la ciudad: El loro canta en la ciudad, la cacatúa en el campo. Eyioko habla de la cacería. Lo que hay que cazar. Oshosi: la cacería, derramamiento de sangre. Oshún controla la sangre. 

En primera posición. 

Como fuerza activa, habla la deidad Oshosi y como fuerza pasiva, deidad Oshún. 

La aparición jerárquica de los Orishas en los Odu no es una relación arbitraria. Posee un fundamento lógico por ejemplo:  

Oshosi es la acción de cazar y Oshún es la que controla la sangre, pues definitivamente la sangre tiene mucho que ver con la cacería.  En la cacería hay derramamiento de sangre, no hay cacería donde no se tenga que derramar la sangre. También vemos la relación de la familia, de la cuestión sanguínea, hay un vínculo sanguíneo, de herencia sanguínea que es Oshún. 

En segunda posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Oggún y como fuerza pasiva, la deidad Oyá. 

Oggún porque Oggún es la muerte.

Oyá el soplo de vida o sea que si hablamos de herencia tiene que haber muerte, tiene que haberse terminado una vida. 

Oyá no vive en el cementerio ni pasó por el cementerio ni está dentro del cementerio ni nada de eso. Oyá es el aire que respiramos. El inhalar al nacer y el exhalar al morir. 

En tercera posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Obatalá y como fuerza pasiva, la deidad Yemayá 

Obatalá: Habla en Eyioko porque Oshosi es una deidad que pertenece al grupo de los orishas fún fún, o de las deidades blancas, por eso es que cuando hacemos Oshosi el que saca a Oshosi del monte es Obatalá, no es Oshún ni Yemayá. Tiene que ir un hijo de Obatalá para sacar a Oshosi del monte. A Eleguá lo saca Oyá, a Oshosi lo saca Obatalá y a Oggún lo saca Oshún. 

Yemayá: Porque Yemayá, al ser la maternidad, nos va a recordar otro aspecto, el  familiar y Obatalá por la creación. 

En cuarta posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Shangó y como fuerza pasiva, la deidad Oba. 

Shangó: Ya nos habla por la cuestión de que si hablamos de violencia y de muerte. Si hablamos de muerte Shangó es muy bélico y también tiene mucho que ver con la lucha, la batalla, la guerra. Ya estamos hablando de flechas entre hermanos y eso es una guerra una batalla. Como podemos observar Shangó tiene una posición determinante en Eyioko. 

Oba: Es un reflejo de Oshún o es un riachuelo que nace del río Oshún, tiene también relación con la cuestión sanguínea. Cada una de estas deidades que tiene posiciones dentro de un Odu, las tienen por razones lógicas no de capricho. Hay una lógica entre lo que ellos simbolizan y lo que quiere decir el Odu o Signo.  

En quinta posición. 

Como fuerza activa, habla la deidad Orula:  Retorno

OGUNDÁ 

Refrán: “Guerra entre tres personas que luchan por una misma cosa” 

Hay un trío luchando por lo mismo. Esa tercera posición, que es más bien la que pierde la posición en Ogundá pues viene siendo una de las tres puntas del triángulo, dos partes están a nivel y una desnivelada. Cuando tenemos un triángulo o tenemos una relación, cualquiera que esta sea, entre tres personas, siempre pueden juntarse o ponerse de acuerdo y sacar al otro de su posición o posesión. Ogundá nos habla de ese trío. Dos es compañía y tres es un grupo. Ya cuando estamos en grupo hay disparidad de opiniones. Ogundá es un signo que connota más bien miedo. Porque la palabra Ogundá lo que quiere decir es Oggún lo desbarató. Oggún dá: Oggún lo rompió, lo desbarató. Ya en Ogundá sabemos que va a ver desbarate, rotura, guerras, porque Oggún al ser el hierro, lo mismo sirve para trabajar que para guerrear. 

El hierro es fuerte, la fortaleza del hierro, nos habla de una fuerza y la fuerza de un vigor, robustez y capacidad para mover una cosa que tenga peso o haga resistencia, poder físico o moral, capacidad para soportar un peso o resistir un empuje, virtud y eficacia natural que las cosas tienen en sí, acto de obligar a uno a que admita una cosa, o a que la haga, violencia que se hace a una mujer u hombre para gozarla, estado más vigoroso de una cosa, causa capaz de modificar el estado de reposo o de movimiento de un cuerpo, resistencia que se opone al movimiento, gente de guerra y demás aprestos militares, accidente. 

Un cuchillo sirve para cortar la carne que vas a comer, pero también sirve para dar una puñalada. Tiene dos acciones una pasiva y otra activa, una que produce vida y otra que produce muerte. 

En Ogundá siempre va a ver connotación de problemas, de tipo físico o problema de conflictos, de desacuerdo, desacorde. 

La gente que tiene Ogundá debe cuidarse mucho de eso tríos. 

En primera posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Oggún y como fuerza pasiva, la deidad Yemayá. 

En segunda posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Eshu y como fuerza pasiva, la deidad Oyá. 

Si vemos que Oggún es el asesino en nuestra religión, veremos que Oyá tiene relación con la vida y la muerte.

Yemayá la vida que es la maternidad.

Eshu: porque tiene que suceder algo negativo o impulsado por un desbalance para que ocurra una guerra. Eshu representa ese desbalance.. La guerra no sale del balance, sino del desbalance. 

En tercera posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Obatalá y como fuerza pasiva, la deidad Oshún. 

Obatalá, está en todos los Odu por alguna parte.  

En cuarta posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Shangó y como fuerza pasiva, la deidad Yewá. 

Yewá: que no significa la muerte, ni es hija de la muerte, es una deidad que representa una fuerza pasiva que tomó nombre por el río Yewá en África.  

En quinta  posición. 

Como fuerza activa, habla la deidad Babalú Ayé. Retorno  

IROSUN 

Refrán: “Nadie sabe lo que hay en el fondo del mar” , “Nadie sabe lo que hay en la olla nada más que la cuchara que lo revuelve”.  

Este refrán ya nos está hablando de que la persona puede tener una apariencia y tener una actitud o propósito diferente a esa apariencia, a la imagen que refleja. La persona que posee Irosun es introvertida, no deja ver su profundidad de pensamiento, idea o intención.

La gente que posee Irosun es insegura y curiosa. La gente curiosa es introvertida, porque lo que está es adquiriendo, o viendo o averiguando y entonces no puede ser expresivo, todo lo contrario, va primero a recibir la información o averiguar lo que quiera averiguar para después divulgarlo. Irosun es un signo de silencio, de introversión. Estas personas no son abiertas, no son liberados en el sentido de la conversación, cosa que se acentúa en ambientes desconocidos. No dicen sus cosas. No hablan de sí mismo. 

En primera posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Shangó y como fuerza pasiva, la deidad Yemayá. 

Es la única letra en que se encuentra a Shangó en primer lugar 

Yemayá aparece aquí por una sola razón, porque los sentidos maternos son sentidos que no son visibles y no podemos conocer que profundidad maternal tiene la persona, hasta donde va a llegar el sacrificio que una persona puede cometer con relación a sus hijos o afectos. El sentido materno se manifiesta, lo mismo por la mujer que por el hombre, hacia personas menores que ellas o más indefensas en el sentido de ayudarlas, de protegerlas. El sentido de cubrir, tapar, proteger a la persona en Irosun está muy presente. 

En segunda posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Eleguá y como fuerza pasiva, la deidad Oyá. 

Ya en la segunda posición comienzan a hablar los orificios del cuerpo. Porque si el aire que respiramos entra por nuestros poros y nariz y pasa al pulmón y exhalamos por la boca, pues quiere decir que ya vemos que los orificios del cuerpo van a tener mucho que ver. Lo que oímos, lo oímos por un hueco, lo que vemos lo miramos por un hueco, lo que comemos, lo comemos por un hueco, lo que eliminamos, lo eliminamos por un hueco. 

Ya en segunda posición comenzamos a ver características del signo que simbolizan las deidades, al Oyá simbolizar el aire, pues ya estamos hablando de vías respiratorias, y de la vida y la muerte. 

En tercera posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Obatalá y como fuerza pasiva, la deidad Yemowó o Yemwó. 

Obatalá no tiene otra contraparte femenina o pasiva que no sea Yemowó o Yemwó.  

Se ha creado una costumbre de decir que Oshanlá es mujer, pero bueno, ya eso es un titulo que le hemos puesto que no tenía. Porque Oshanlá lo que quiere decir es Orishanlá y Orishanlá quiere decir Orisha grande y el único Orisha grande que existe es Obatalá, Oshanlá u Orishanlá es un titulo de Obatalá. Así que Obatalá no puede ser él mismo su opuesto.  Ya sabemos que la única contra parte pasiva o femenina que tiene Obatalá es Yemowó o Yemwó.

Yemowó o Yemwó es la única contraparte pasiva o femenina que tiene los Orishas Fún fún.  

En cuarta posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Oggún y como fuerza pasiva, la deidad Oshún. 

Cuando vemos a Irosun pensamos en Shangó, él tiene una posición primaria en ese Odu, Shangó domina ese Odu. Shangó no nació en Obara, nació en Irosun. Por eso el collar que se pone en ese signo es todo rojo. 

El collar rojo y blanco de Shangó significa otra cosa. Significa la falta de Shangó con Obatalá, Obatalá marcó el collar de Shangó con su cuenta blanca para que nunca olvidara que él era mayor y hay un Pataki referente a eso. 

La historia y el collar lo vemos en Eyeunle Obara. Porque no es en Obara Eyeunle, como la gente dice “oreja no pasa cabeza” “La oreja no pasa cabeza nada más que en dos lugares” En el país del burro y en el país del conejo. Lo que quiere decir o eres inestable o eres una persona que no vas a avanzar, no avanzas fácil. Obara Tonti Eyeunle no habla de falta de respeto Eyeunle Obara es el que habla de falta de respeto, Porque Obara siempre va a atacar a Eyeunle, es decir el menor va a atacar al mayor. Ahí es donde mandan a la gente a ponerse un calzoncillo mitad blanco mitad rojo. El collar mitad rojo mitad blanco. Ahí el blanco toma posición sobre el rojo. 

En quinta posición

Habla la deidad Ibeyí 

En  sexta posición

Habla la deidad Orula     

En séptima posición

Habla la deidad  Osun  Retorno

OSHÉ   

Refrán: “Sangre que corre por las venas” 

Algunos santeros dicen que Oshé significa estancamiento. A los hijos de Oshé, los santeros, tienden a troncharles el camino, a decirles que están trancados, que no pueden hacer nada. Esos santeros están confundidos con una historia de Ifá. Ese concepto surge en una aplicación errada de una historia ( Pataki ) que pertenece a Ifá. Un Pataki relacionado con Oshé Meyi. Oshé Meyi es un Odu de Ifá. Meyi quiere decir Jimagua, Jimagua quiere decir que nacieron juntos, Oshé meyi son dos Odu que el Opelé o Ikin tira a la misma vez. Oshé meyi no es un Odu del Dilogún, el oráculo que ejercen los santeros.  (5-5) en el caracol es Oshé Tonti Oshé.. El santero no tiene porque relacionar los conceptos de Ifá con los de la santería. Por tanto el santero no debe decir que los hijos de Oshé son personas estancadas, eso no tiene fundamento lógico, por el contrario debe decir que los hijos de Oshé son personas evolutivas porque Oshé  es la continuidad. Oshé es el signo de la prosperidad, Oshé es el signo de la familia, Oshé es el signo de la reproducción. Lo que no se reproduce en Oshé no se reproduce en ningún lado. El que tenga Oshé y no se reproduzca en esta religión es porque no le da la gana. Los hijos de Oshé son la gente que más se reproducen, los que más hacen. Por eso es que no se entiende que a la gente que está en Oshé le digan que está paralizado, porque el día que se te paralice la sangre (Oshé) la persona muere, se paraliza. Cuando la gente muere es cuando únicamente la sangre se paraliza.  Oshún es la vida, la sangre, la continuidad. 

Como hemos visto, en los Odu hay una relación entre cada una de las deidades, cada una simboliza algo. 

En ese refrán de Oshé tan famoso “ Sangre que corre por las venas “ ya estamos hablando de una relación de familia. Cuando vemos a Oshé, si es positivo, podemos relacionarlo a la cuestión familiar, si lo vemos en la posición negativa, podemos hablar de cualquier padecimiento de la sangre, porque en Oshé hay una relación con las funciones que existen dentro del cuerpo. 

En primera posición. 

Como fuerza activa, habla la deidad Eleguá y como fuerza pasiva, la deidad Oshún: 

¿Por qué domina Eleguá, Eshu? Porque Eshu es el control de todo lo que tenemos dentro del cuerpo. Eshu es quien controla toda esta religión, es la espina dorsal. Eshu es el que deja que hagas, que no hagas, que vayas, que no vayas, que entres, que no entres o sea todas las cuestiones de control positivo o negativo se le acreditan a Eshu,  a Eleguá. Todo, todo. No existe Obatalá, no existe Yemayá, no existen, si no existe Eleguá.  Es más,  todo aquello que se le hace a Shangó, hay que hacérselo a Eleguá si no, no se consigue nada. 

Eleguá es el que lleva el mensaje, el que carga el ebó, el que va a donde tiene que ir, el que lo lleva a su lugar designado.  Shangó solo, no hace nada. Si se le pone adimú a Shangó, hay que poner un pedazo de eso a Eleguá, sino no se consigue nada, no ocurrirá nada. Ese es uno de los fallos que tenemos los santeros. Se marca un adimú a Yemayá o cualquier otro santo y nos olvidamos de ponerle un poco de lo mismo a Eleguá. Antes de ponérselo a cualquier otro santo hay que ponérselo a Eleguá y darle conocimiento de lo que se está haciendo. Si son ocho dulces para Obatalá pues hay que pedir nueve, para que uno de esos nueve sea para Eleguá. Primero se pone el de Eleguá y luego los ochos a Obatalá. Si pusiste los Ocho a Obatalá y se te olvidó Eleguá, olvídate de lo que hiciste porque no va a funcionar.  Porque Obatalá solo no llega a ningún lado. El único que llega es Eleguá. La potestad de movimiento pertenece a Eleguá. Más nadie tiene esa potestad. Eleguá sube y baja. 

En la segunda posición: 

Como fuerza activa, habla la deidad Obatalá y como fuerza pasiva, la deidad Oyá

¿Por qué? Si Obatalá es la creación, la creación se produce a través del sistema sanguíneo. ¿No es así? Y Oyá nos da el soplo de vida, es la portadora del soplo, del viento, del aire. Entonces pues vamos a tener la creación y el viento, la respiración en unión, en segunda posición. 

En tercera posición: 

Como fuerza activa, habla la deidad Oggún y como fuerza pasiva, la deidad Yemayá

Oggún porque no hay nacimiento sin fuerza, no hay ninguna clase de ejercicio dentro del sistema religioso donde no exista la fuerza, todo lo tenemos que hacer con fuerza, con energía. Entonces Oggún es el portador de la energía que produce el movimiento de la vida, la vida que da lugar a la creación. En cada manifestación de la creación hay una chispa de fuerza, de energía y en cada una de esas chispas está Oggún.  Oggún es el portador de la energía pues Oggún está en Oshé porque la sangre se mueve a través de una bomba hidráulica que se llama corazón. Cuando se detiene la energía que hace bombear al corazón se pierde la circulación ( Oshé ) que es la que produce la vida. Nos morimos. Como Oggún es todo lo que se haga con fuerza o a la fuerza pues la sangre tiene que subir a la fuerza por un lado del cuerpo sube y por el otro baja. Quiere decir que Oggún va atener una función dentro de Oshé muy grande. 

Yemayá es la fuerza pasiva, deidad en la tercera posición de Oshé. Porque el óvulo y el espermatozoides son dos partículas de fluidos que producen a un niño y el niño produce maternidad pues ya tenemos la relación de Oshé con Yemayá, su función. 

En cuarta posición: 

Como fuerza activa, habla la deidad Shangó y como fuerza pasiva, la deidad Oba:

En cuarta posición. Oba ¿Por qué? porque Oba es un reflejo de la sangre de Oshún, Oba es como una pequeña vena que está conectada a una arteria muy grande ( Oba es un afluente del río Oshún ) Y Shangó porque Shangó tiene posición jerárquica en casi todos los signos, porque Shangó se ha convertido en la bandera de esta religión, por ser el último en deificarse. Después de la deificación de Shangó ya no se ha deificado a más nadie. 

En la quinta posición:  

Como fuerza activa, habla la deidad Oshosi y como fuerza pasiva, la deidad Yewá. 

En la sexta posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Orúmila. Retorno

OBARA 

El refrán: “El rey no tiene necesidad de decir mentiras”  

¿Por qué el rey no tiene necesidad de decir mentiras? Porque la palabra del rey se convierte en ley y la ley que hace el rey la tiene que cumplir todo el mundo. Si el rey no dice mentiras es porque su palabra es ley y al ser ley la palabra del rey, no es mentira, es verdad. Aunque sea una ley ilógica, pero la hizo el rey, hay que cumplir con ella. Por eso dice el rey no dice mentiras. 

Casi todos los santeros tienen Obara en algún signo, en algún signo de su Itá. No hay santo que se haga que no tenga Obara. Por algún lado sale siempre Obara, ese es un signo que nunca deja de salir, porque precisamente es la piedra y la piedra es lo que es esta religión. La piedra es la eternidad, por tanto Obara nos habla de la eternidad. Lo que pasa en Obara es que Obara no es un signo de fantasía, sino de verdades condicionadas.  Entonces vamos a tener:

En primera posición:  

Como fuerza activa, la deidad Eleguá y como fuerza pasiva, la deidad Oshún: 

En la contraparte de Eleguá vamos a tener a Oshún. En primera posición está Eleguá como fuerza activa, y en segunda posición a Oshún como deidad pasiva. 

En segunda posición:  

Como fuerza activa, habla la deidad Shangó y como fuerza pasiva, la deidad Oba:  

En tercera posición 

En tercera posición hay una combinación buenísima 

Como fuerza activa, habla la deidad Obatalá y como fuerza pasiva, la deidad Yemayá

Ambas son deidades que también simbolizan la continuidad. Obatalá porque es el dueño de la herencia y es el que la repartió. Yemayá porque el sentido materno es eterno. Las madres aunque sus hijos tengan cien años y ellas tengan ciento veinte siguen siendo maternas. Para una madre los hijos nunca crecen. 

La madre pare y se pone más vieja, el hijo crece y también se pone más viejo, pero se mantiene la misma diferencia de edad que cuando el hijo nació. Siempre va a existir ese lapso de años que es lo que indica el perpetuo apego materno que aunque seamos grandes y viejos la madre siente que para ella no lo somos. Para las madres siempre somos unos niños. Siempre nos quieren orientar, nos quieren dirigir, nos quieren controlar. Ya vemos el porque Yemayá ocupa la posición que ocupa junto con Obatalá. De manera que cuando Yemayá u Obatalá hablan en Obara sabemos a que se están refiriendo, en ese signo Obara que es símbolo de eternidad. 

En cuarta posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Oshosi y como fuerza pasiva, la deidad Oyá

¿Por qué Oshosi?, porque el mismo canto lo dice: “Oshosi, ai lodá lamalable Ibara odébá odemá” ¿Por qué? porque es la piedra y la eternidad de nosotros es sinónimo de comer muerte. ¿Quién produce la muerte que comemos? El cazador. El cazador mata para que nosotros vivamos. Lo cual quiere decir que Oshosi también produce vida, eternidad y Oyá, desde luego, por la respiración como ya hemos dicho antes. 

En la quinta posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Iroko y como fuerza pasiva, la deidad Yewá 

En la sexta posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Orúmila y como fuerza pasiva, la deidad Oba. Retorno

ODÍ 

Refrán: “Dos personas que hacen las cosas mal hechas”  

Nota importante: Todos los refranes pertenecen o son del Odu negativo. 

Este refrán de Odí negativo se refiere a la infidelidad. La infidelidad no es sinónimo de adulterio. Infiel podemos ser unos con otros aunque no tengamos relaciones sexuales. Infidelidad es una cosa y adulterio es otra. Odí nos va a hablar de esa cosa mal hecha que se refiere a los dos que son infieles. Se refiere a la persona que está siendo infiel y a la persona con quien está haciendo la infidelidad. Hay una víctima que es la tercera. Odí nos habla un  triángulo. ¿Por qué Odí nos habla de un triangulo? Porque en positivo nos habla del nacimiento: dos personas se unen para crear, emplazar, a un tercero. En negativo dos personas se unen para desplazar a un tercero. Odí nos habla del nacimiento. En el nacimiento deben existir dos personas para producir una tercera. En Odí habla la trilogía. Si Odí es el nacimiento, la reencarnación, debe haber papá y mamá para que hayan nenes. Animal, vegetal y mineral. Odí va desde la infidelidad o traición comercial, social, amistosa, hasta la matrimonial,  que entonces se convierte en adulterio. Hay que tener cuidado al interpretar Odí, no siempre nos podemos referir a un adulterio. No a todas las personas que le sale Odí son adulteras. Ni a todas las personas que le sale Odí sufren de adulterio. Hasta en el mismo amor se puede ser infiel sin ser adultero. Cuando no correspondes al amor que te dan o cuando no te corresponden a ti. Si alguien nos entrega amor, compasión y cariño y uno no lo devuelve ya inmediatamente te conviertes en una persona infiel. No has respetado lo que te dieron. La infidelidad es una actitud muy elástica. Hay que tener cuidado en una consulta o en los Itases porque podemos confundir a las personas a quienes estamos consultado y al confundir a la gente creamos grandes problemas familiares. Porque decirle a una persona usted sufre de infidelidad no es decirle usted sufre de adulterio. 

Para interpretar la infidelidad de Odí hay que estar muy seguro de lo que el Odu está hablando. No podemos referirnos a la infidelidad como un adulterio hasta no estar seguro de que se trata de una traición sexual. Incluso hay personas que pueden cometer un acto de adulterio sin ser infieles. Porque el adulterio es eminentemente un acto sexual. Adulterio significa ayuntamiento carnal voluntario entre una persona casada y otra de distinto sexo que no sea su cónyuge. 

Somos animales y en cualquier momento perdemos el control y hacemos el sexo con quien no debemos hacerlo, pero eso no quiere decir que uno le es infiel a la pareja, porque eso fue un acto carnal donde no se involucró la parte afectiva. El sexo no es lo que une a dos personas, hay otras ataduras como son las sociales y las afectivas. Tanto la mujer como el hombre se pueden encontrar en una situación donde se falle, donde el instinto animal prevalezca, lo que no implica que se vaya a romper una relación. 

Odí tampoco habla de homosexualidad, ni de lesbianismos. No habla de hábitos sexuales fuera de orden, ni de preferencias sexuales. Eso es una gran mentira. Eso no dice que la gente tiene vicios sexuales. Existen muchos hijos de Odí cuya sexualidad y comportamiento es lo que se entiende comúnmente como normal. 

En primera posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Obatalá y como fuerza pasiva, la deidad Yemayá:   

Cuando Obatalá es el que habla en Odí, hay que cuidarse de los problemas que acarrea el incesto. 

Cuando Yemayá es la que habla en Odí hay que hacer ebó con el machete. Ya sabemos que Odí está hablando de guerra. 

En segunda posición 

Como fuerza activa, la deidad Oggún y como fuerza pasiva, la deidad Oshún: A Oggún por la trilogía.

Cuando Oshún es la que habla en Odí, nos están hablando de la persecución, donde la persona la van a perseguir y corre un peligro gravísimo. En Oshún es donde se prohíbe el berro. Cuando Odí sale en Oshún, no se puede comer ni entrar berro a la casa, porque el berro es el recordatorio de la injusticia que cometieron. Por eso es que la gente dice que no tengas berro en tu casa, y si tienes que comerlo que sea por prescripción médica. La persecución va a ser por una calumnia moral y quien la persiguió fue Orúmila. 

En tercera posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Shangó y como fuerza pasiva, la deidad Oyá:   

Cuando Shangó es el que habla en Odí, ya Odí nos está hablando de una cuestión donde hay un engaño, una mentira, un robo, el robo del plátano, porque el plátano no es de Shangó, el plátano es de Oggún, entonces eso fue un robo, habla de robo o mentiras.  

Cuando Oyá es la que habla en Odí, ya nos habla de los muertos. Los muertos comían de noche, por eso es que las plazas no están abiertas de noche. Los mercados públicos nunca abren de noche, porque de noche quien vive dentro de la plaza son los muertos. Oyá les da de comer a los muertos de noche en la plaza. Tener Odí negativo en Oyá, te está indicando la presencia de un espíritu, un espíritu que quiere alimentarse de tu persona. Esa persona tiene que cuidarse porque puede haber un espíritu que le haga daño. Esa persona puede que comience a sentir un desgano o empezarte a sentirse mal o comience a padecer de algo. Se trata de un espíritu que viene en la noche a alimentarse de esa persona. Puede ser también  que un espíritu este enamorado de esa persona y en las noches venga a perseguirla. La persona comienza a tener sueños o pesadillas con una persona a quién no conoce, esa persona es el espíritu. La persona comienza a adelgazar. El espíritu se está alimentando de ella mientras ésta duerme. La gente comienza a debilitarse, cada día pierden más fuerzas hasta que terminan por secarse. Empalidecen, le salen ojeras, el médico no les encuentra nada.   Odí es la reproducción humana, la reproducción humana se hace a través del sexo. El espíritu viene a hacer el sexo con la persona. La persona comienza a tener sueños eróticos con un ser desconocido. Mucha gente ha amanecido hasta con marcas de mordiscos sin que nadie les haya mordido, o con chupones. Cuando se materializan esas cosas, ¡Ay bendito! Ese espíritu puede ser una enviasión.

En cuarta posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Orishaoko y como fuerza pasiva, la deidad Yewá

Orishaoko no habla en ningún otro signo. 

En quinta posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Inle y como fuerza pasiva, la deidad Oba

En sexta posición 

Los Ibeyis que son producto de una unión. Los hijos son producto de una unión. 

En la séptima posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Orúmila

- ¿Eleguá habla en Odí? 

Eleguá habla en Odí. Pero Eleguá lo que tiene en Odí es una parte de un cuento, una historia. Porque Eleguá en sí . ¿Quién es la mujer de Eleguá? ¿Alguien la conoce? ¿Quiénes son los hijos que Eleguá tuvo y con cuál mujer los tuvo? Nadie los conoce ¿Verdad? Entonces no podemos poner a Eleguá en Odí porque en Odí habla la reproducción, la reencarnación, el renacimiento. Eleguá no puede tener posiciones primarias en Odí. Eleguá ocuparía una posición después de las posiciones enumeradas.   

Cuando Eleguá es el que habla en Odí, ya sabemos que es la trampa en el sentido espiritual, porque Eleguá utilizaba los espíritus.  Retorno

EYEUNLE  

Refrán: “Solo una cabeza gobierna un cuerpo” “ Solo un rey gobierna a un pueblo” “ Solo una deidad gobierna la cabeza”

Este refrán nos indica que en ningún país hay dos presidentes, en ningún país hay dos reyes. En ningún cuerpo hay dos cabezas que gobiernen. Eso nos indica que hay que concentrarse. La cabeza es la que lleva el cuerpo. Nosotros tenemos hecho un solo santo no tenemos varios santos hechos. Nos entregaron varios santos, pero tenemos uno solo hecho. Ese orisha que tenemos hecho es el que nos gobierna, los demás nos aconsejan. Nadie puede decir que porque es hijo de Osá le gobierna Agayú. Le gobierna el santo que tiene coronado cualquiera que sea su signo de cabeza. Esa persona puede tomar en consideración el consejo de Agayú, pero no es quien le gobierna. Uno no tiene que preguntarle por sus decisiones importante a otro santo que no sea el que tiene coronado.  El que tenga hecho Agayú, que le pregunte a Agayú, el que tenga hecho Eleguá, que le pregunte a Eleguá, el que tenga Oshún, que le pregunte a Oshún y así sucesivamente. Es una sola deidad la que dice, las demás tienen que acatar lo que decida la deidad tutelar. 

En primera posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Obatalá y como fuerza pasiva, la deidad Oshún:

¿Por qué Oshún en tan relevante posición? Porque Oshún es muy importante en la cultura yoruba debido a la connotación que posee con respecto a la naturaleza de todo cuanto existe. Sólo en Occidente, en este lado del mundo,  la han considerado como la más pequeña de las deidades debido a una mala interpretación de las historias o patakies, pero Oshún viene siendo la abuela de Yemayá si la miramos en el sentido familiar, que, desde luego, no es así que debe mirársele, porque los orishas no son una familia, lo que representan es a las fuerzas de la Naturaleza. Pero bueno, si los consideramos así, desde el punto de vista de una gran familia, tampoco existiría motivo para renegarla a tan baja jerarquía. De considerársele, vendría siendo la abuela de Yemayá. Porque antes de que haya un sentimiento materno, (Yemayá) tiene que existir gestación. No se puede ser madre si antes no se ha gestado un hijo. Si se va a tener un hijo hay que crearlo primero para luego sentir por él ese sentido maternal. ¿Y cómo lo creas? Se crea con la sangre ( con Oshún).  Por eso en Eyeunle, ( la creación, la integración) tenemos a  Obatalá como creador, pero la creación se produce dentro de la mujer. ¿Qué es lo que crea un cuerpo? A un cuerpo lo crea un óvulo y un espermatozoides. Entonces quiere decir que no vamos a poner a Yemayá, que es un sentir o un sentimiento o un aspecto que tiene el ser humano de ser materno, primero que Oshún, porque antes de que ocurra la paternidad o la maternidad debe existir la concepción (Oshún).  Antes de que exista una madre debe existir la integración de un óvulo y un espermatozoide. Nadie puede decir yo soy la madre de fulano, sin que haya nacido,  antes de decirlo tuvo que haber un óvulo y un espermatozoide que se unieran y fecundaran. En este caso, en Eyeunle, Obatalá  lo que representa es el espermatozoide y Oshún representa el óvulo y ambos representan la reproducción de seres humanos. Como Eyeunle significa las mitades de un completo, Obatalá es una parte y Oshún es la otra. Hay que considerar una tercera posición que es el medio entre esas dos partes, ese medio es Eleguá o Eshu y en su contra parte se encuentra Yemayá. 

En segunda posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Eshu y como fuerza pasiva, la deidad Yemayá.  

En tercera posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Shangó y como fuerza pasiva, la deidad Oyá.  

En cuarta posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Oggún y como fuerza pasiva, la deidad Oba.

En la quinta posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Orishaoko y como fuerza pasiva, la deidad Nanaburukú 

Y después habla todo lo creado. Olokun, los Ibeyis, Bablu Ayé, Yegua, Nanú, etc.  Retorno

OSÁ  

Refrán: “Su mejor amigo es su peor enemigo”  

Cuando pensamos en amigos pensamos en la gente que está alrededor de nosotros. Los esposos piensan en las esposas, las esposas en los esposos. Uno piensa que papá es nuestro mejor amigo, que mamá es nuestra mejor amiga. Este odu no habla de esos amigos. El mejor y peor amigo de uno, es uno mismo. Tu mejor y peor amigo eres tú mismo como ser individual. No busques el enemigo fuera de ti. Búscalo en ti. Cuando uno cae en negatividad se convierte en el propio enemigo de uno mismo y peor que ese enemigo no puede existir. No importa lo que nos haga un ajeno, nunca va a ser tan malo e imperdonable como el daño que uno mismo se hace. Las malas decisiones que uno  pueda tomar, pueden convertirse en el más terrible de los daños que uno pueda hacerse y como dejar de tomar es una decisión cuando uno tiene que tomarla de hecho implica decidir no tomarla, ya uno se está haciendo daño. 

Para que alguien nos haga daño uno tiene que haber dado lugar a eso, cuando menos tomamos la decisión de asistir al lugar donde ocurriría el daño en el momento más inoportuno. 

Si uno permite que alguien le haga daño, ya ese alguien deja de ser nuestro enemigo, uno se convierte automáticamente en el propio enemigo de uno mismo. 

Desde luego, la gente siempre encuentra la excusa para justificar esa postura masoquista. “Me hizo daño una vez, pero cuando conozca que yo soy diferente a los demás, no lo volverá a hacer”. Cuando me conozca bien, no volverá a hacerme daño, va a cambiar. En la insistencia está la repetición de la exposición al daño. Le vuelven a hacer el daño y se lo siguen haciendo, mientras usted permita que se lo hagan, mientras se exponga. 

Si uno permite que le hagan daño, ya sea por capricho, por amor, por lo que sea, uno mismo es quien se convierte en el peor enemigo de uno mismo.

Lo que quiere decir que el refrán se refiere a que el enemigo hay que buscarlo dentro de nosotros mismos, no buscarlo en el vecino, en la acera del frente, en otro lado, ni en otro santero que te tire un polvo, sino en nosotros mismos, que somos los que permitimos que nos hagan el daño. El santero no es tú enemigo, el enemigo eres tú que permitiste que entrara a tu casa, o que fuiste a la de él para que te echara el polvo, el veneno en la comida que te vas a comer. Si no dejas entrar al enemigo, el enemigo no te puede hacer daño. 

En primera posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Agayú y como fuerza pasiva, la deidad Oyá. Dos deidades violentas.  

Agayú en yoruba quiere decir tierra desértica, donde no hay árboles, donde no hay sombra. En África no hay volcanes. En el Continente Africano, al sur del Sahara no existe ningún volcán. La relación que se hace de Agayú con el volcán es por la tierra caliente. La tierra desértica es una tierra caliente. Al no haber árboles no hay sombra, al no haber sombra, la tierra expuesta directamente a los rayos del sol, es caliente. El desierto es un territorio arenoso o pedregoso, que por la falta casi total de lluvias carece de vegetación o la tiene muy escasa. La relación de Agayú con el volcán, es el calor que despide el volcán que calienta a la tierra. Es la tierra caliente. La tierra del desierto es caliente, tan caliente que produce espejismo. El espejismo es un fenómeno óptico que produce la ilusión de ver invertidas, a corta distancia, las imágenes de objetos distantes, debido a la reflexión total de la luz al atravesar capas de aire de distinta densidad. Agayú no es el volcán, es el calor parecido al del volcán, en realidad es la tierra desértica, el calor de la tierra desértica. 

En Sur América relacionamos a Agayú con el volcán, porque no tenemos desiertos y si abundan los volcanes. Lógicamente el calor del desierto sólo se puede comparar con el calor que despide el volcán. No es que Agayú sea la erupción del volcán. En África no hay volcanes. Agayú es tierra desértica, tierra caliente. 

Oyá: ¿Por qué Oyá? Porque Osá, el término Osá en yoruba quiere decir: Una mujer que huye. La mujer que huye es el viento. El viento va para todos los lados y no va para ningún lado. Una mujer que va para todos los lados y no va para ningún lado. El viento es como una mujer corriendo continuamente, no deja de huir, siempre huye, siempre escapa. Oyá es deificada como el viento. Cuando deificaron a Oyá la deificaron en relación al viento a las tempestades. Al mismo viento agradable que estamos respirando ahora, pero que cuando se excita se convierte en un ciclón, en una tempestad. 

En segunda posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Obatalá y como fuerza pasiva, la deidad Yemayá.  

En tercera  posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Shangó y como fuerza pasiva, la deidad Oshún.  

En cuarta posición

Como fuerza activa, habla la deidad Oggún y como fuerza pasiva, la deidad Oba. Oba es una vertiente del río Oshún. 

En la quinta posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Olokun  y como fuerza pasiva, la deidad Olosa  

En la sexta posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Orula Retorno

OFUN:  

Refrán “Los Reemplazos. Perdida de posición. “ los maldecidos” Era cabeza y fue cola.” 

“Maldecidos” viene del cristianismo.  La maldición procede del Pataki que cuenta que Oggún fue reemplazado por enamorarse de la esposa de Obatalá. Son historias. En Ofún no hay ninguna maldición. No es cierto que los mayores maldicen a los menores.   

Ananagú imperfecciones de los seres humanos, reemplazo por imperfección. Reemplazo que da otra posición. Un fin que trae un nuevo principio, un reemplazo que trae una nueva posición diferente. 

En primera posición 

Como fuerza activa, habla la deidad Obatalá y como fuerza pasiva, la deidad Oshún.  

En segunda posición

Como fuerza activa, habla la deidad Oggún  y como fuerza pasiva, la deidad Yemayá

En tercera posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Shangó y como fuerza pasiva, la deidad Oba 

En cuarta  posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Oshosi y como fuerza pasiva, la deidad Oyá.

En quinta  posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Odua y como fuerza pasiva, la deidad Nanaburuku

En sexta  posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Orúmila  Retorno

OJUANI  

Refrán:  “Sacar agua en canasta” 

No se refiere a no sacar nada. Significa esfuerzo sin recompensas. Todo lo que se haga será en vano. Para que exista un mal agradecido debe haber una persona que se exponga al mal agradecimiento o espere un agradecimiento a cambio del favor que hace. Ojuani no es un signo que nos asuste, que nos impresione, es un signo de advertencia más bien. 

El refrán se refiere a que la persona a quien le salga Ojuani en segunda posición no será correspondida por el beneficio que ha otorgado. El bien que ha producido será desconocido por la persona o las personas beneficiadas.  No disfrutará de la recompensa esperada. No será compensado, indemnizado, remunerado por sus acciones. No obtendrá beneficio, favor o mérito. Perjuicios materiales y sentimentales. No germinará la interdependencia o la dependencia que se persigue con el favor. El beneficio será a favor de la parte contraria. No insista, no obtendrá feedback, respuesta. No habrá recompensa. 

Ejemplo: La madre espera ser recompensada por su hijo, cuando este crezca y lo vea hecho un hombre de bien. Como ella anheló y para lo que ella luchó. 

Refiere el desperdicio de los esfuerzos.    

En primera posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Eshu y como fuerza pasiva, la deidad Oshún.

En segunda posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Oshosi y como fuerza pasiva, la deidad Oyá. 

En tercera posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Obatalá y como fuerza pasiva, la deidad Yemayá. 

En cuarta posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Oggún y como fuerza pasiva, la deidad Yewá 

En quinta posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Babalú Ayé y como fuerza pasiva, la deidad Nanú 

Babalú Ayé connota el desperdicio humano, el desperdicio de los esfuerzos. 

En la sexta posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Orumila  Retorno

EYILÁ Ó OTUROPÓN.  

Refrán: “Cuando hay guerra el soldado no duerme” “ De fracaso en fracaso por revoltoso” “Candil del vertedero”  “Se alimenta del desperdicio que deja otro” 

Por no estar despierto lo perjudican, por confiado lo perjudican, por entretenerse lo perjudican, por no informarse lo perjudican. Por ser expuesto verbalmente se le presentan problemas. Gente reventada, agresiva. 

Lo matan por no estar vivo, por no estar a la viva, a la expectativa. Persona bulliciosa, habladora de porquería y por eso fracasa. No se le debe prestar atención a lo que dice, todo cuanto dice lo exagera. Recoge lo que otro bota por inservible. Habla demasiado. Con su amenaza avisa a su enemigo, por eso pierde. La persona está a la defensiva, en posición de ataque permanente. En desacuerdo con la lógica y el sentido común.            

En primera posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Shangó y como fuerza pasiva, la deidad Oyá 

En segunda posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Obatalá y como fuerza pasiva, la deidad Oshún 

En tercera posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Oggún y como fuerza pasiva, la deidad Yemayá 

En cuarta posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Eleguá y como fuerza pasiva, la deidad Oba

En quinta posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Orishaoko y como fuerza pasiva, la deidad Yembo

En sexta posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Inle y como fuerza pasiva, la deidad Nanaburukú 

En séptima posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Orumila  Retorno

IKÁ O METANLÁ

Refrán: “Lo que te mueve te paraliza” ( lo que mueve a uno es la sangre) 

Este Odu está Compuesto por Oshé + Ofún 

En primera posición  

Como fuerza activa, deidad Babalú Ayé y como fuerza pasiva, deidad Nanú 

En segunda posición  

Como fuerza activa, deidad Oggún y como fuerza pasiva, deidad Oshún 

En tercera  posición  

Como fuerza activa, deidad Obatalá y como fuerza pasiva, deidad Oyá 

En cuarta posición  

Como fuerza activa, deidad Shangó y como fuerza pasiva, deidad Oba 

En quinta posición  

Como fuerza activa, deidad Orishaoko  y como fuerza pasiva, deidad Nanáburukú  

En sexta  posición  

Como fuerza activa, deidad Afra  y como fuerza pasiva, deidad Yewá 

En séptima posición  

Como fuerza activa, deidad Inle.  

En octava posición  

Como fuerza activa, deidad Orumila  Retorno

IWORI O MERINLÁ

Eyioko+obara 

Refrán: “Guerra por posiciones jerárquicas dentro de un sistema religioso” "El sol energía que nos da posición" 

En primera posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Oshosi y como fuerza pasiva, la deidad Oyá 

En segunda posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Eleguá y como fuerza pasiva, la deidad Oshún 

En tercera posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Obatalá y como fuerza pasiva, la deidad Yemayá 

En cuarta posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Oggún  y como fuerza pasiva, la deidad Oba

En quinta posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Orula  Retorno

OTURA O MARUNLÁ

Eyeunle + Osá 

Refrán:  “Con capacidad podemos anular la negatividad”

La emoción no entra en función aquí. La emoción trae destrucción fracaso. Osá en segunda posición es la destrucción. 

En primera posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Obatalá  y como fuerza pasiva, la deidad Oshún

En segunda posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Eshu  y como fuerza pasiva, deidad Oyá 

En tercera posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Shangó  y como fuerza pasiva, la deidad Yemayá 

En cuarta posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Oggún  y como fuerza pasiva, la deidad Yewá 

En quinta  posición

Como fuerza activa, habla la deidad Orishaoko y como fuerza pasiva, la deidad Nanaburuku

 En sexta posición  

Habla la deidad Orumila  Retorno

MERINDILOGÚN O IRETE

Irete + Eyeunle 

Refrán: “El que nace para sabio tiene que pasar por el proceso de aprendizaje antes”  

En primera posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Obatalá y como fuerza pasiva, la deidad Oshún 

En segunda posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Eleguá y como fuerza pasiva, la deidad Yemayá 

En tercera  posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Shangó y como fuerza pasiva, la deidad Oyá 

En cuarta posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Oggún y como fuerza pasiva, la deidad Oba

En quinta  posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Orishaoko y como fuerza pasiva, la deidad Nanaburuku

En sexta posición  

Como fuerza activa, habla la deidad Olokun y como fuerza pasiva, la deidad Olosá

En séptima  posición  

Habla la deidad Orula  Retorno

OPIRA 16 caracoles bocabajo. Está muerto y no lo sabe. El mensaje de Opirá es que la muerte está posicionada del consultado o consultante y que uno de estos puede, incluso quedarse muerto sobre la estera. 

Cuando salen todos los caracoles en posición no conversatoria, ya sea en la primera o en la segunda tirada que se realiza para obtener al personaje oracular, se da por terminada la consulta.

Inmediatamente hay que preguntar al Oráculo,  utilizando los ibos si el posesionado por la muerte es el consultado. Una respuesta positiva implicaría que el ebó debería realizarlo éste, mientras que una respuesta negativa, indicaría que es el sacerdote el que se encuentra posesionado por la muerte y por lo tanto será él, el que debe hacerse el Ebó.  Retorno

 

 

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